Cebolla
Retira la raíz, el rabo y la primer capa de piel. Corta en rodajas de 2 cm o aros de 1/2 cm
Método Clásico: 10 hs a 60°C.
Método VIVO: 2 hs a 60°C, luego 4 hs a 40°C.
Deshidratar cebolla es la forma más simple de tener siempre lista la base de casi cualquier comida: rodajas y aros secados con aire caliente hasta quedar quebradizos, que concentran el sabor y se conservan meses en un frasco, sin frío. Y molida se convierte en cebolla en polvo casera, sin aditivos ni antiaglomerantes.
La ventaja es práctica: aprovechas el precio cuando la cebolla está barata, no vuelves a encontrar media cebolla olvidada en la heladera y ganas un condimento estable que va directo a sopas, guisos y salsas, o rehidratado reemplaza a la fresca.
El proceso es corto para lo que devuelve —el programa VIVO completo lleva 6 horas— y no requiere ningún tratamiento previo. Esta página documenta el paso a paso: preparación, programa de secado, cebolla en polvo, usos, conservación y las dudas más comunes.
Del cajón de verduras al frasco. Los tiempos y las temperaturas exactos están en el programa de secado, más abajo.
Parte de cebollas firmes y pesadas, sin brotes ni zonas blandas. Cualquier variedad sirve: la blanca y la dorada dan un condimento versátil de uso diario; la colorada conserva un sabor más marcado.
Es toda la preparación que la cebolla necesita: no lleva blanqueado ni ningún otro tratamiento previo. Corta la base con la raíz, el extremo del rabo y quita la capa externa de piel seca.
Los dos cortes de la guía de vegetales. Usa un cuchillo bien afilado o una mandolina y busca un espesor parejo: el corte uniforme es lo que hace que toda la tanda termine al mismo tiempo.
Separa los aros y no encimes las rodajas: el aire tiene que pasar entre pieza y pieza. Las 12 bandejas de acero inoxidable del DH12B+ dan 1,8 m² para procesar varios kilos de una vez.
Con el Método Clásico, 10 horas a 60°C. Con el Método VIVO, 2 horas a 60°C seguidas de 4 horas a 40°C. El detalle está en el programa de secado, más abajo. Un aviso: el olor durante el secado es intenso, conviene una tanda dedicada solo a cebolla y un ambiente ventilado.
Deja enfriar unas rodajas y dóblalas: la cebolla bien seca es quebradiza y se parte, sin nada de flexibilidad ni centro húmedo. Si se dobla sin quebrarse, le faltan horas. Para molerla en polvo, el punto crocante no es opcional.
Deja enfriar por completo antes de envasar: el calor residual condensa humedad dentro del frasco. Guarda en frasco hermético, en lugar fresco y oscuro.
El derivado estrella: muele la cebolla bien seca en una procesadora o un molinillo hasta obtener un polvo fino, tamiza y vuelve a moler lo que quede grueso. Un condimento de alacena hecho de una sola materia prima.
Los valores exactos de la guía de vegetales de DesimatiX, en los dos métodos.
El Método Clásico deshidrata en una sola fase a 60°C. El Método VIVO arranca con un tramo corto a 60°C y sigue con una fase larga a 40°C, que preserva mejor enzimas y nutrientes.
Retira la raíz, el rabo y la primer capa de piel. Corta en rodajas de 2 cm o aros de 1/2 cm
Método Clásico: 10 hs a 60°C.
Método VIVO: 2 hs a 60°C, luego 4 hs a 40°C.
Muele la cebolla bien seca —quebradiza, sin nada de flexibilidad— en una procesadora o un molinillo hasta polvo fino. Tamiza y vuelve a moler lo grueso.
Guárdala en un frasco chico y bien cerrado, que se abra solo al usarla. Si se apelmaza, es humedad: devuélvela unas horas al deshidratador y muele de nuevo. Mezclada con sal fina, tienes sal de cebolla casera.
La cebolla fresca es cerca de un 90% agua: de 1 kg quedan entre 100 y 150 g deshidratados. No es merma, es concentración: el sabor de una cebolla entera cabe en un puñado de aros.
Valores orientativos para cebolla bien seca. Si aparece humedad condensada en el frasco, devuélvela unas horas al deshidratador; ante moho u olor extraño, descarta.
De la colección de recetas de DesimatiX: dos clásicos salados que se preparan en el deshidratador.
Con el Método Clásico, 10 horas a 60°C. Con el Método VIVO, 2 horas a 60°C seguidas de 4 horas a 40°C. Son los programas de la guía de vegetales de DesimatiX; el punto final manda: la cebolla tiene que quedar quebradiza, sin flexibilidad ni centro húmedo.
Es el paso siguiente de la cebolla deshidratada: muele las rodajas bien secas en una procesadora o un molinillo hasta polvo fino, tamiza y vuelve a moler lo que quede grueso. Guarda en frasco hermético; si con los días se apelmaza, es señal de humedad: unas horas más de deshidratador y a moler de nuevo.
No. La cebolla no lleva ningún tratamiento previo: alcanza con retirar la raíz, el rabo y la primera capa de piel, y cortar en rodajas de 2 cm o aros de medio centímetro, como indica la guía de vegetales.
Sí: blanca, dorada o colorada se deshidratan con el mismo programa. Cambia el resultado: la colorada mantiene un sabor más marcado; la blanca y la dorada son las más versátiles como condimento de uso diario.
Sí. Los mismos compuestos que hacen llorar al cortarla se liberan con el aire caliente y perfuman el ambiente durante horas. Conviene deshidratar la cebolla en una tanda dedicada, sin otros alimentos en el equipo, y en un lugar ventilado. El resultado final no lo hereda: bien seca, huele a condimento, no a cebolla cruda.
En preparaciones con líquido —sopas, guisos, salsas— va directo y se rehidrata durante la cocción. Para usarla como cebolla fresca, déjala unos 15 minutos en agua tibia y escúrrela. El polvo no se rehidrata: se usa como cualquier especia.
Una tanda grande resuelve el condimento de meses. El DESIMATIX DH12B+ tiene 12 bandejas de acero inoxidable con 1,8 m² de superficie útil, dos zonas independientes y programación escalonada de tiempo y temperatura de 30 a 70°C. Fabricación nacional, con servicio en Rosario.