Frutilla
Lava y retira el tallo. Corta en rodajas de 1/2 cm
Método Clásico: 14 hs a 60°C.
Método VIVO: 2 hs a 60°C, luego 12 hs a 40°C.
La frutilla deshidratada son rodajas finas de fruta a las que el aire caliente les quitó la mayor parte del agua. Queda un snack de color profundo y sabor concentrado: el azúcar natural, el perfume y la fibra de la frutilla en una fracción del volumen original, que se conserva meses sin frío.
La frutilla es una fruta de temporada corta: unos meses de abundancia a buen precio y el resto del año poco, caro y con menos perfume. Deshidratarla es la manera más simple de estirar esa ventana: compras por cajón en el pico de la temporada, secas en tandas grandes y guardas frascos para los meses en que no hay.
Es, además, uno de los snacks más festejados por los chicos: dulce e intenso como una golosina, pero de un solo ingrediente, sin azúcar agregada. Esta página documenta el proceso completo: preparación, programa de secado, usos, conservación y las dudas más comunes.
De la fruta fresca al frasco. Los tiempos y las temperaturas exactos están en el programa de secado, más abajo.
Parte de frutillas rojas, firmes y perfumadas, y descarta las machucadas o pasadas. En plena temporada la fruta está en su mejor punto y al mejor precio: es el momento de comprar de más, porque la deshidratación concentra lo que recibe.
Lava las frutillas con agua fría y quita el tallo con las hojas. Después sécalas bien con un repasador o papel de cocina: cuanta menos agua superficial, más parejo arranca el secado.
Corta cada frutilla en rodajas de 1/2 cm, parejas entre sí. El grosor uniforme es lo que hace que todas lleguen al punto al mismo tiempo; un cuchillo afilado evita aplastar la pulpa, que es blanda y jugosa.
Una sola capa, con aire entre rodaja y rodaja, sin que se toquen: donde se pegan queda humedad atrapada. Las 12 bandejas de acero inoxidable del DH12B+ dan 1,8 m² para acomodar varios kilos de una vez.
Con el Método Clásico, 14 horas a 60°C. Con el Método VIVO, 2 horas a 60°C y después 12 horas a 40°C. Son los programas de la guía de frutas; el detalle está en el programa de secado, más abajo.
Deja enfriar unas rodajas antes de tocarlas: calientes siempre parecen más blandas de lo que están. La textura correcta es flexible, sin jugo al apretarlas ni centro pegajoso; las rodajas más finas pueden quedar directamente crocantes, tipo chip. Si el interior brilla de humedad, le faltan horas.
Deja enfriar por completo antes de envasar: el calor residual condensa humedad dentro del frasco. Guarda en frasco hermético o al vacío, en lugar fresco y oscuro.
Los valores exactos de la guía de frutas de DesimatiX, en los dos métodos.
El Método Clásico deshidrata en una sola fase a 60°C. El Método VIVO arranca con un tramo corto a 60°C y sigue con una fase larga a 40°C, que preserva mejor enzimas y nutrientes.
Lava y retira el tallo. Corta en rodajas de 1/2 cm
Método Clásico: 14 hs a 60°C.
Método VIVO: 2 hs a 60°C, luego 12 hs a 40°C.
La frutilla es alrededor de un 90% agua: de 1 kg quedan cerca de 100 g deshidratados. No es merma, es concentración: por eso la rodaja seca sabe mucho más intenso que la fruta fresca, y por eso conviene secar en tandas grandes.
Valores orientativos para fruta bien seca. Si aparece humedad condensada en el frasco, devuelve las rodajas unas horas al deshidratador; ante moho u olor extraño, descarta.
Con el Método Clásico, 14 horas a 60°C. Con el Método VIVO, 2 horas a 60°C seguidas de 12 horas a 40°C, una temperatura baja que preserva mejor enzimas y nutrientes. Son los programas de la guía de frutas de DesimatiX para rodajas de 1/2 cm; el punto final manda: la rodaja tiene que quedar flexible y sin centro húmedo.
Sí. Al quitarle el agua, el azúcar natural de la frutilla se concentra en un volumen mucho menor y la rodaja queda marcadamente dulce, con la acidez justa de la fruta fresca. No hay que endulzarla ni sumarle nada: es fruta y un proceso, ningún otro ingrediente.
Es de los más festejados: dulce, intenso, de color fuerte y del tamaño justo para la vianda. La diferencia con las golosinas de frutilla comerciales está en la lista de ingredientes: acá hay uno solo, sin azúcar agregada ni colorantes. Envasa las rodajas ya frías en un frasco chico o bolsita hermética y resuelven la semana.
Sí. Descongélala primero, escurre todo el líquido que suelta y seca las rodajas con papel antes de llevarlas a la bandeja; si congelaste frutillas enteras, córtalas apenas estén manejables. El programa es el mismo, pero como la fruta descongelada larga más jugo, verifica el punto final rodaja por rodaja.
Con las rodajas de 1/2 cm de la guía, el resultado típico es flexible y masticable, tipo pasa. Si las dejas secar por completo, las más finas quedan crocantes como un chip de fruta, y molidas dan un polvo de frutilla para repostería. Es cuestión de punto, no de programa: el mismo secado, retirado en distinto momento.
En plena temporada, cuando abundan y el precio acompaña: en Argentina, según la zona, entre el invierno y la primavera. Es el momento de comprar por cajón: la fruta está en su mejor punto de madurez y el deshidratado hereda ese perfume. Fuera de temporada el proceso funciona igual, pero pagas más por una fruta con menos sabor.
Unas semanas de abundancia alcanzan para llenar la alacena. El DESIMATIX DH12B+ tiene 12 bandejas de acero inoxidable con 1,8 m² de superficie útil para secar el cajón entero en pocas tandas, dos zonas independientes y programación escalonada de tiempo y temperatura de 30 a 70°C. Fabricación nacional, con servicio en Rosario.